Por qué es IMPRESCINDIBLE lo Silvestre

en la Vida Diaria de Todos

 

 

Por Ricardo Barbetti  

Museo Argentino de Ciencias Naturales "Bernardino Rivadavia"
Avenida Ángel Gallardo 470, 1405 Buenos Aires

 

 



Mariposa Vanessa sp.; foto por Ricardo Barbetti

 

"Unicamente si aprendemos a ver el valor de la naturaleza
EN SÍ MISMA, la naturaleza permitirá que los humanos vivamos mucho tiempo más. Debemos aprender a querer
y cuidar la naturaleza, sí queremos impedir destruirnos a nosotros mismos.
Por eso nuestra acción más importante
es proteger la naturaleza "
. Doctor Richard von Weizsacker, escritor y filósofo, presidente de Alemania Occidental en 1988.

Esto debería tenerse siempre en cuenta en temas como educación, uso del suelo, colonización, urbanización, desmonte, agricultura, ganadería, subsidios, parquización, arbolado, forestación; diseño y construcción de edificios, rutas, trenes, obras hidroeléctricas, parques industriales, clubes de campo, minería, pesca comercial, volcado de residuos, introducción de especies, y muchos otros. Pero muy pocos se dan cuenta de esto, ¿cómo hacer que entre en la cultura general y se exprese en acciones? Una manera es teniendo naturaleza en la vida diaria; esto hace posible conocer, apreciar y entender la naturaleza (no se puede querer lo que no se conoce), acostumbrarse a vivir con plantas y animales silvestres, aprender a QUERERLOS con afecto, como se aceptan el roble, el canario, el paraíso (árbol), el carassius, los pinos, el perro, el gato, la rosa, el jazmín y el malvón, el helecho serrucho, el caballo, el "lazo de amor", la "alegría del hogar", etc. -todas estas especies son de otros continentes- y no están en peligro de extinción.

La mayoría de la gente siente en la naturaleza misterio, majestad, encanto, aunque sean personas prácticas y materialistas. No es unicamente valores estéticos, deportivos y relacionados con la salud y los recursos naturales percibidos en la naturaleza, todos muy valiosos, sino una experiencia espiritual imprescindible para todo ser humano.

Lo que propongo ya se hace en muchos lugares, es atrayente, hermoso, da los resultados deseados,
y ES NECESARIO. Hay que encontrar soluciones,
no objeciones. Decir "es imposible" no cuesta nada,
pero no sirve para nada.

Naturaleza en la Vida Diaria : árboles autóctonos en veredas; plantas nativas en plazas, macetas, balcones, terrazas, jardines, parques, bordes de rutas y de vías de tren, trepadoras en paredes y pérgolas. En todos estos lugares, la mayor diversidad posible de especies de plantas y de animales originarias de la REGIÓN en que están, NO sólo las que en el momento se consideran lindas.
Y muchos tipos de animales (pájaros, ranas, mariposas) incluyendo los no del todo inofensivos (arañas y avispas, etc., que impiden que haya demasiados insectos, porque se los comen), hay que aprender a convivir con precauciones. Cuidar que sea posible una vida normal para plantas y animales silvestres (no abusar de insecticidas ni herbicidas,
¡no tener superficies excesivas de césped corto!, no carpir la tierra, etc.). No son suficientes los canteros, jardines y parques que hay; es necesario defenderlos y hacer MÁS, y hacer franjas con plantas en las veredas y al frente de todos los edificios que se hagan; aunque sean de 1 m de ancho mejoran el aspecto y el clima. Debe haber tierra con plantas al borde de patios y estacionamientos al aire libre, especialmente en escuelas; sí el patio ya se hizo, sacar el pavimento en los bordes (casi no se usan) y poner plantas. Esto da satisfacción y placer, es UNA NECESIDAD VITAL sobre la que no hay suficiente conciencia.

Se deben tomar medidas para que en estanques, fuentes, canales, zanjas, reservorios, arroyos, ríos y lagos y sus orillas, vivan y se reproduzcan las especies originarias de
la región
de peces, ranas, sapos, caracoles, camarones, cangrejos, etc., plantas y aves acuáticas (NO carpas, carassius, ninfeas híbridas, Vallisnerias, gansos ni truchas, todas estas especies son de otros continentes).

Y para poder vivir bien en un planeta que funcione correctamente, hay que dejar, en cada región, áreas en un estado lo más silvestre posible y lo más grandes posible. Toda obra humana debe estar EN el paisaje natural (no en vez de), se debe dejar de exterminarlo completamente cada vez que se hace algo.
En la urbanización y en toda otra obra se debe incluir el paisaje natural como parques y jardines.

Todo esto da alegría y satisfacción porque la naturaleza trae belleza y placer. Hay que ayudar a todos a ver que estas cosas son agradables y buenas, y a entender que son IMPRESCINDIBLES, mostrar sus bondades, para despertar interés en hacerlas. No cuestan más, ni son más difíciles, que destruir la naturaleza.

Y se debe proveer especies nativas de animales y plantas para estos usos en viveros (ya hay varios de este tipo) y criaderos controlados por entendidos, que funcionen como las empresas que ahora proveen especies traídas de otras regiones, que muchas veces se transforman en plagas (fresno, morera, ligustrina, armiño, carpa, "rana toro", madreselva, caña de la India, "paraíso", etc.). En Buenos Aires habría que plantar seibo, sauce criollo, ombú, y más de treinta otros árboles y mil otras plantas. Después de hacer esto, los pájaros y las mariposas vienen por sí mismos.

El tema despierta cada vez más interés y entusiasmo, hay que impulsarlo, es imprescindible para el bien de los seres humanos y no humanos, para la salud física y mental y la felicidad, para el bien de la naturaleza y el ambiente.